Patinetes eléctricos y hoverboards, las modas urbanas cuyo auge parece no tener límites

Patinetes eléctricos y hoverboards, las modas urbanas cuyo auge parece no tener límites

Son muchas las películas de ciencia ficción que anticipan un futuro realmente negativo para el planeta, recreando lo que sería el traslado de toda la población de la Tierra mediante cohetes espaciales debido a haber acabado dañando en exceso la capa de ozono, entre otros motivos como decirles adiós a los recursos naturales disponibles.

Más allá de la ficción lo cierto es que en caso de no poner freno a ciertas prácticas, como la excesiva contaminación medioambiental, las décadas venideras no serán ni mucho menos beneficiosas para el ser humano, aunque el mismo parece estar actuando ya en consecuencia. Así lo demuestran los innumerables patinetes eléctricos y hoverboards que se están dejando ver últimamente sobre todo en grandes ciudades como Madrid y Barcelona.

patinete eléctricoSon elementos tecnológicos y ecológicos que desean todo tipo de personas, las cuales gracias a sus asequibles precios se ven capaces de hacerse con ellos sin efectuar una estratosférica inversión. De hecho, mucha gente va a comprar un patinete eléctrico estas Navidades. Aunque dicha moda, junto a la de los hoverboards, no viene de ahora a pesar de haber vivido el boom recientemente.

Así fueron evolucionando ambas tendencias

Las competiciones de skating en las que se utilizaban solo monopatines siempre habían tenido un gran éxito sobre todo en los Estados Unidos, pero las cifras de audiencia empezaron a bajar paulatinamente a pesar de la participación de auténticas celebridades como Tony Hawk. Era necesaria una renovación y la idea fue clara: introducir nuevos elementos.

En primer lugar entraron las bicicletas de pequeño tamaño y poco después hicieron acto de presencia los patinetes. La disciplina conocida bajo el nombre de Freestyle Scootering comenzó a adquirir una gran popularidad especialmente a raíz de pasar a formar parte de los X-Games seis años atrás.

hoverboardsPor su parte, los hoverboards también deben su actual auge al skate y a la cultura pop. Los monopatines se dejaban ver muy habitualmente en las obras de finales de los ochenta, demostrándolo varios films como Al filo del abismo -con su mítica escena en la piscina utilizada por Christian Slater y otros actores para realizar una sesión de skating- y, por supuesto, la divertida Regreso al futuro, la cual sorprendió a todos los espectadores con el patín volador del carismático Marty McFly.

Precisamente en el año de estreno de la primera película sacada a colación surgía una serie de animación que a día de hoy continúa emitiéndose: Los Simpson. Uno de sus personajes, Bart, acostumbraba a realizar sus travesuras y a desplazarse por la ciudad de Springfield mediante un monopatín, habiendo colaborado también en la expansión de esta tendencia que acabó derivando en el deseo de gran parte de la población de hacerse con un modelo.

Los avances tecnológicos fueron dando pie a que todos los elementos mencionados –a excepción del futurista medio de transporte de Marty McFly– evolucionasen pasando a tener baterías internas para no requerir el esfuerzo físico de los ciudadanos.

el patín volador del carismático Marty McFly¿Cuál era el problema? Principalmente la escasísima autonomía. El hecho de verse obligados los fabricantes a introducir pesadas y poco eficientes baterías de plomo ocasionaba un rendimiento muy pobre, puesto que a los pocos kilómetros a recorrer con una carga se sumaba la baja velocidad de los trayectos.

Por otra parte, el todavía reducido interés de la población no permitía a los desarrolladores invertir grandes cantidades de dinero en I+D. Pero todo cambió a raíz del surgimiento de los primeros modelos con buena autonomía, fiabilidad y una velocidad más que suficiente para hacer trayectos urbanos ágil y cómodamente.

Presente y futuro

Las cifras son de 30 kilómetros llevables a cabo a 25 km/h, datos que añadidos al reducido consumo energético que requieren –acarreando desembolsos muy inferiores en comparación con coger el transporte público y otros medios particulares– provocan el actual auge de estos dispositivos.

De hecho, ante la “invasión” que se está produciendo en los carriles bici de las grandes urbes españolas algunos ayuntamientos han acabado regulando el uso no solo de los patinetes eléctricos, sino también de los hoverboards que cada vez son más populares por la posibilidad de realizar grandes trayectos sin sufrir cansancio alguno.

patinetes eléctricosHabiendo repasado los orígenes y el presente de ambos productos queda indagar en cómo se prevé que será el futuro de los mismos. Lo cierto es que las marcas no podrán apostar por un incremento de la potencia, actualmente fijada en 250W, ya que en tal caso los consumidores no serían capaces de utilizarlos por zonas como las aceras y los carriles bici sin infringir la legalidad vigente.

Aunque sí se producirán mejoras en otros aspectos de suma importancia como la autonomía y, sobre todo, el peso de patinetes eléctricos y hoverboards. Los kilogramos de algunos de ellos siguen siendo excesivos para llevarlos con las manos al acceder a recintos como centros comerciales y oficinas de correos, aunque los pequeños puntos negativos no evitan que la moda urbana y sostenible siga creciendo mes tras mes a pasos agigantados ayudando no solamente a los usuarios, sino también al planeta.

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