Cinco maneras de combatir la adicción al 'smartphone'

Mientras que la tecnología nos ofrece herramientas para facilitar nuestra vida, los hábitos que desarrollamos con ella pueden resultar dañinos. Siempre llevamos, por lo menos, un dispositivo electrónico con nosotros, y esto puede generar ansiedad.

Algunos estudios aseguran que, en promedio, las personas dedican alrededor de tres horas diarias a su móvil. Cuando los teléfonos inteligentes no existían, la cifra era mucho más baja. Se estima que, antes de los smartphones, el tiempo que se dedicaba al móvil era solo de 18 minutos diarios.

Los cambios en los hábitos están muy ligados a la psicología. La verdad es que muchas veces miramos nuestros móviles solo para ver si hemos recibido o no un nuevo mensaje. Y es ahí cuando el hábito se empieza a convertir en adicción.

Esta adicción no se genera por el placer que nos da recibir un mensaje. Al contrario, aparece cuando la persona pretende eliminar una sensación de angustia o soledad. También puede que esté más presente en personas que consideran que es bastante difícil conseguir cosas buenas en su vida.

Es por esto que lo llamamos adicción. Una forma de lidiar con los problemas de la vida cotidiana, o cambios psicológicos, pero ignorándolos. Algunos expertos consideran que es un hábito similar a quien consume sustancias para lidiar con las mismas situaciones.

Hay quienes argumentan que pasar tiempo con el móvil calma la ansiedad. Aunque también puede aumentarla en gran medida. Por ello, es importante que empieces a tomar medidas para evitar caer en la adicción, o para salir de ella.

1. Evita la prohibición

Cuando nos prohíben algo, a menudo todavía sentimos más ganas de realizar esa acción. En parte, porque sentimos que alguien nos impone sus normas, o porque no nos gusta hacer las cosas por obligación. Por lo tanto, evita prohibirte mirar el teléfono, y plantéatelo como una meta: “no lo haré”.

Las metas, al contrario que las prohibiciones, siempre salen desde dentro de la persona. Es un objetivo planteado y un reto a seguir. Hay una motivación mayor y es más probable que funcione.

Es lo mismo que sucede con algunas mujeres que se proponen practicar ejercicio. Un estudio que se centró en estudiarlas comprobó que aquellas que dijeron: “no voy a dejar de asistir al gimnasio”, tuvieron un mayor éxito que las que dijeron: “no puedo dejar de ir al gimnasio”.

2. Aléjate de la tentación

No mantengas el móvil a tu lado en todo momento. Es más probable que lo mires si lo tienes a tu lado. Sin embargo, si lo dejas en un lugar alejado, la tentación disminuye. Así resulta mucho más sencillo evitar caer en la adicción.

Si no tienes la posibilidad de hacerlo, porque trabajas con él o esperas alguna llamada, utiliza las herramientas que ofrece. Los smartphones permiten que administres las notificaciones como tú prefieras. Puedes desactivar las notificaciones que no tengan importancia en ese momento.

De este modo empiezas a recuperar el autocontrol, al ser tú quien decide cuándo mirar el móvil y cuándo no.

3. Determina un rango de tiempo específico para el móvil

Es muy habitual que una persona se acerque a Facebook a revisar una notificación que recibió, y termine pasando horas en el móvil revisando la red social. Y lo peor es que, después de cerrarlo, pueden volver a abrirlo a los pocos minutos. A esto, los psicólogos lo llaman bucle lúdico.

Bucle lúdico se refiere a la experiencia que vive una persona al sumergirse en una actividad adictiva. La sensación que la actividad genera es tranquilizante y lleva a la persona a continuar realizando la acción una y otra vez.

Por eso es necesario establecer un tiempo determinado para disfrutar del móvil. Así garantizas que no pasarás horas y horas sumergido en el bucle lúdico.

Utiliza el cronómetro de tu móvil para una mayor eficiencia.

4. Busca otros pasatiempos

Puedes reemplazar el uso del móvil al emplear ese tiempo en otras actividades que resulten beneficiosas para ti. Por ejemplo, leer un libro o hacer ejercicio. Cada vez que quieras mirar el móvil, intenta primero realizar otro tipo de actividad.

También puedes eliminar las aplicaciones de las redes sociales en las que pasas más tiempo. Si lo haces, tendrás que volver a descargarlas para utilizarlas. Y eso hará que su uso vaya disminuyendo con el tiempo.

5. Anticipa

Planea con antelación. Sabes que en algún momento sentirás la necesidad de revisar el móvil. Prepárate para ese momento reuniendo estrategias que te ayuden a enfrentar el problema. Elimina la obsesión con un poco de anticipación.

Cuando sales, resulta bastante útil dejar el móvil guardado dentro de la chaqueta. Así podrás concentrarte mejor en lo que sucede a tu alrededor, y mucho menos en la pantalla del móvil, aunque sabrás en todo momento que está en un lugar seguro. ¡Pruébalo!

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