Si eres de los que navegas frecuentemente por la red, lo más probable es que hayas oído hablar del famoso bitcoin, una moneda digital que hizo su aparición en el 2009 luego de ser creada por “Satoshi Nakamoto”. En gran parte, surgió a causa de la crisis financiera que estaba estremeciendo al mundo en el 2008, cuando su creador quiso idear un medio de pago que no estuviera sujeto a las condiciones de los bancos tradicionales.

Hoy en día, casi 10 años después, la moneda se ha vuelto muy popular por permitir efectuar transacciones descentralizadas con mayor rapidez desde y hacia cualquier parte del mundo. Su precio, actualizado permanentemente en portales especializados como www.cotizacionbitcoin.net, tiende a crecer año tras año debido a que cada vez la criptomoneda es aceptada en más países.

Para entender cómo funciona el bitcoin, necesitamos hablar de su Blockchain, que es una base pública de datos encargada de almacenar todas las transacciones realizadas con esa moneda. Con el fin de evitar ataques de ‘hackers’, dichas transacciones se distribuyen en un gran número de ordenadores. Aún así, el sistema no ha sido suficiente para esquivar totalmente los ataques cibernéticos, que en varias oportunidades han puesto en aprietos la moneda, como en el 2011, cuando su cotización se desplomó tras el robo de 600 cuentas. Por suerte, luego de unos meses logró recuperar su precio nuevamente e incluso llegó a superarlo.

Ventajas y desventajas del bitcoin

Una de las mayores ventajas del uso de bitcoins es su comisión baja, lo cual permite transferir dinero sin que esto represente un costo significativo. De esto también se benefician muchos comerciantes, dado que pueden comprar y vender productos a precios más bajos porque no incurren en pagos de comisiones. Si bien no tiene esta clase de costos, la moneda tampoco genera intereses, por lo que no se van a obtener ganancias así conservemos durante años elevadas sumas de dinero en la red.

No obstante, hay una forma simple de rentabilizar el bitcoin, y es invirtiendo en él para aprovechar su constante cambio de precio. Esta alternativa es recomendada solo para aquellos que entiendan de finanzas o cuenten con el apoyo de un asesor, pues un brusco desplome o un robo de cuentas como en el año 2011 podría hacernos perder mucho dinero.

Otra ventaja del bitcoin es que al no estar vinculado a un banco puede ser utilizado por más personas de manera pseudo-anónima. Cualquier individuo que tenga problemas para acceder a una cuenta bancaria, con los bitcoins dejará de tenerlos. Sin embargo, esta ventaja implica una carencia de legislación, lo que significa que frente a cualquier inconveniente no contaremos con el mismo apoyo legal que tendríamos con un banco tradicional.

En todo caso, es claro que el uso del bitcoin crece cada vez más en todo el mundo así como sus beneficios, y puede que nos haya llegado el momento de empezar a invertir él. Al fin y al cabo, promete ser la moneda del futuro.

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