En estos días en los que la contaminación está cada vez más presente, los eléctricos son una buena alternativa para para moverse por las ciudades. Aquí, conducimos una de las últimas novedades llegadas a la redacción.

 

¿Qué es?

En estos días donde los niveles de contaminación han estado en boca de todos, el coche eléctrico es una gran alternativa. En primer lugar, porque no emitimos ningún tipo de NOx o NO2 a la atmósfera. Y en segundo lugar, porque si finalmente optan por restringir, aún más, el tráfico en las ciudades, este tipo de vehículos serán algunas de las pocas alternativas que tendremos para movernos libremente por las grandes ciudades.

Renault Zoe

Pues bien, entre las novedades de vehículos eléctricos, estos días nos acaba de llegar a la redacción de Marca motor la última versión del Zoe (un pequeño vehículo del tamaño de un Clio que únicamente se propulsa por medio de un motor eléctrico). Este nuevo Zoe (en realidad es una actualización del modelo introducido a mediados de 2013) incorpora como principal innovación un nuevo motor eléctrico.

Cabe señalar en este sentido que, cuando empezó a venderse el Zoe hace ya algunos años, este modelo incorporaba un generador eléctrico desarrollado por Continental que ofrecía 88 CV de potencia y estaba alimentado por una batería de iones de litio de 22 kWh para lograr una autonomía (en ciclo homologado NEDC) de 210 kilómetros. Pues bien, este generador eléctrico ha sido sustituido por un motor desarrollado por Renault en su planta de Cléon (Francia) que es un 10% más pequeño, se carga antes, suena menos y, además, logra un 15% más de autonomía (logrando ahora los 240 kilómetros en ciclo homologado).

¿Cómo va?

Una vez que nos encontramos ante el Zoe lo primero que nos llama la atención es que ahora puedes enchufarlo ante cualquier toma de corriente (ya sea convencional en el hogar o en un sistema de recarga rápida). Eso sí, esto no significa que el Zoe se recargue rápido. De hecho, si (como hemos hecho nosotros) venimos con poca carga a primera hora de la mañana al trabajo, lo enchufamos en una toma convencional y luego nos vamos a primera hora de la tarde, el Zoe estará a un nivel de carga del 80% (tras unas ocho horas enchufado). Esto significa que la recarga en una toma convencional lleva su tiempo. Y este tiempo variará dependiendo de la toma de potencia que tenga nuestro enchufe (desde las 15 horas si contamos sólo con 2,3 KW y hasta unas 7 u 8 horas si contamos con 3,7 KW).

Renault Zoe

Sorprende también que, para desenchufarlo, tenemos que presionar un botón en la tarjeta. De lo contrario, no podremos quitar el enchufe del frontal del vehículo. Esto, en realidad, nos parece una solución bastante inteligente para que nadie nos pueda desenchufar el cable. Sin embargo, tampoco podremos conseguir una seguridad al 100% ya que la toma de la corriente de la pared convencional está suelta y cualquiera lo puede enchufar o desenchufar (al menos en el garaje de Marca motor que no ocurrirá lo mismo en un garaje particular).

Ya dentro del vehículo, insertamos la llave en la ranura (aunque no haría falta porque nos la detecta) y nos proponemos a desplazarnos con el Zoe. Y aquí también nos llama la atención la ausencia de ruido. Prácticamente no se oye nada, de nada… De hecho, incluso, por defecto el Zoe emite una especie de zumbido para alertar a los viandantes que nos rodean, ya que pueden llevarse un sobresalto si no advierten nuestra presencia. No obstante, para suprimir este zumbido bastará con pulsar un botón a la altura de la rodilla izquierda para que predomine el silencio.

Lo que no ha variado es el confort de marcha. El Zoe sigue siendo un vehículo muy confortable. A la ausencia del ruido, hay que sumar que los asientos son cómodos y que el habitáculo, dadas las pequeñas dimensiones del vehículo, es más que razonable para que viajen dos adultos y dos pequeños con total confort.

Donde seguimos teniendo las mismas dudas es en el apartado de autonomía. Y es que aunque Renault mantiene que la autonomía ha sido mejorada, a nosotros nos sigue pareciendo muy pequeña. Ahora mismo (sin pasar frío, es decir con la calefacción puesta) y un ritmo muy suave estimamos que la autonomía puede rondar los 160 kilómetros o como mucho los 180 kilómetros, si eres el campeón de la eficiencia. Pero poco más. Y siempre, además, que no circules por vías donde se va a gran velocidad o con grandes pendientes, ya que estas son el peor enemigo para el Zoe.

¿Cuánto cuesta?
Renault Zoe

El precio de catálogo del Zoe es de 21.500 euros. Sin embargo a esta cifra hay que restarle las ayudas del Gobierno que rondan los 5.500 euros. Por tanto, tenemos que el Zoe realmente cuesta unos 16.000 euros. Eso sí, a esta cifra hay que añadirle el gasto del alquiler de la batería que ronda los 70 euros al mes (depende del plan elegido pero más o menos es la media). Y este alquiler lo tendremos que pagar a lo largo de la vida del vehículo.

Como conclusión podemos decir que los coches eléctricos todavía les falta un punto de maduración. Su autonomía sigue siendo corta y el precio elevado. A ello hay que sumar que las infraestructuras todavía no están al mismo nivel que la tecnología (faltan muchos puntos de recarga en la calle y todavía no conozco a ningún vecino que haya instalado un enchufe en su plaza comunitaria de garaje). Eso sí, el coche –como vehículo para desplazarse- es una auténtica delicia y desde el primer momento que lo conduces sientes que estás al volante de un futuro… no muy lejano (creemos).

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