La presentación de los Samsung Galaxy Note 5 nos hizo conocer al fin a estos terminales “evolucionarios” en esta gama de phablets de Samsung. A las críticas por el retraso indefinido de su disponibilidad en Europa se une ahora un problema aún más serio: el escándalo ya bautizado como “Pengate” que afecta a la forma de insertar el puntero del dispositivo.

Los primeros compradores de este dispositivo se dieron cuenta de cómo al insertar el S-Pen en el sentido contrario al correcto se cargaban ese mecanismo de inserción, y de hecho no es posible extraer el stylus una vez atascado. El terminal queda por tanto seriamente perjudicado, y ahora Samsung ha indicado que la responsabilidad es de los usuarios, que no utilizan correctamente el mecanismo de inserción. Nosotros creemos que la culpa es tuya, Samsung.

RTFM

La respuesta de Samsung ha sido rápida, pero no le sirve de nada a todos aquellos usuarios que por error han introducido el puntero en el sentido incorrecto. Que un dispositivo de más de 700 dólares quede prácticamente inservible por cometer este error humano es una tragedia, y el fabricante surcoreano parece lavarse las manos respecto al problema.

Rtfm

No parece que la garantía del dispositivo cubra este tipo de problema, y desde luego que los usuarios deberían leer el manual de uso para no cometer este fallo. Ahí la empresa tiene razón, pero claro,nadie se lee el maldito manual. Por eso mismo existe un famoso término, RTFM (Read The Fucking Manual) al que menudo recurrimos en respuestas a dudas a otros usuarios y que lógicamente los fabricantes están en su derecho de esgrimir.

Note4spen

Esta novedad en los Galaxy Note 5, por cierto, no estaba presente en anteriores modelos. En el manual del Galaxy Note 4 (en la imagen) no aparece mención a ningún problema de ese tipo -podemos introducirlo al revés, pero llega a un punto en el que es imposible meterlo del todo y luego es posible sacarlo sin problemas-, y eso solo quiere decir una cosa: Samsung sabía que existía un problema con el diseño, y se cubrió las espaldas con una advertencia en el manual de usuario de su nuevo modelo. En esa parte del manual se deja claro que no se debe insertar el puntero en el sentido incorrecto, pero eso no es suficiente.

Spen1

Y no lo es porque si un accesorio no se puede usar de forma reversible, no debería parecer que se puede usar así. El diseño del Samsung Galaxy Note 5 y de su S-Pen es erróneo, y los ingenieros de la empresa deberían asumir esa responsabilidad por no impedir precisamente este tipo de problemas. Que es lo que se ha hecho con multitud de accesorios y dispositivos que no son reversibles.

Si no es reversible, que no lo parezca

En tecnología los casos son numerosos. Ocurre con las tarjetas microSD o las SD, que solo se pueden insertar en un solo sentido. O con los cables USB con los conectores que que habían sido la norma hasta ahora (bienvenido, USB-C), o los cables de corriente, o los conectores HDMI, o los DisplayPort, o los VGA, o los DVI, o los módulos de memoria, o los procesadores, o… tantas otras cosas.

Usb C

Todos esos componentes y periféricos tienen una forma correcta de conectarlos por diseño. Y ese diseño impide que se puedan conectar de otras formas. Uno puede hacer mucha fuerza y tratar de que encajen, pero claro, cualquiera con un poco de sentido común sabrá al encontrar resistencia que ese periférico o ese cable no se conecta de la forma que lo está intentando.

Este tipo de problemas aparecen por la sencilla razón de que los diseñadores e ingenieros no han hecho su trabajo. El llamado “diseño defensivo” precisamente se emplea para, como dice la Wikipedia, “evitar que se den contingencias en el uso de dispositivos, objetos, procedimientos o rutinas”. Algunos lo llaman diseño a prueba de idiotas, pero claro, eso haría que todos lo fuéramos porque todos, en una u otra ocasión, hemos tratado usar algo de una forma en la que no estaba concebido. Y claro, lo hemos roto.

Pero estamos en 2015. Y estamos hablando de Samsung. Y de un dispositivo de más de 700 dólares. C’mon.

¡Compártelo en tus Redes!

Compartir