Un corrector de esta página hace hincapié en las limitaciones de la web y anima a los usuarios a ser más críticos con la información.

Desde hace años, Wikipedia es la página reina a la hora de ofrecer información general a los usuarios. No en vano ha logrado convertirse en la enciclopedia en línea más popular y en el sexto sitio web más visitado en Estados Unidos. Si todavía no crees esta afirmación, no tienes más que escribir algún término en Google para descubrir que, muy probablemente, una de las primeras entradas que aparecerá será la de esta página.

A día de hoy esta enciclopedia colaborativa ha logrado, incluso, quitarse el pesado yugo que siempre la acompañaba: los rumores que acusaban a sus artículos de falta de credibilidad y fuentes. Al menos, hasta este momento, pues hace dos días Gene E. Likens, presidente emérito del Instituto Cary de Ecosistemas, profesor de Investigación de la Universidad de Connecticut y corrector de Wikipedia desde 2003, ha afirmado en una entrevista para la revista «Science Daily» que hay que tener cuidado a la hora de informarse mediante esta página, pues algunos artículos son modificados constantemente y pueden contener errores severos sin revisar.

Likens, según explica en la publicación, cree que los artículos más «peligrosos» son aquellos que generan controversia social. Estos suelen ser modificados a diario con fallos que, en el caso de que no hayan sido revisados por los correctores habituales de Wikipedia, pueden llevar a equívocos.

«En la comunidad científica, la lluvia ácida no es un tema controvertido. Su mecánica ha sido bien entendida por décadas. Sin embargo, y a pesar de que los usuarios anónimos no pueden modificar los textos, la entrada recibe ediciones casi diarias. Algunas con errores graves y que llevan a una distorsión de la ciencia», añade Likens.

Un análisis de errores

Tras observar que uno de los artículos que tenía que corregir era modificado casi a diario de forma errónea, Likens se asoció con Adam M. Wilson, geógrafo de la Universidad de Buffalo, para analizar la edición de cuatro artículos de Wikipedia políticamente controvertidos (el modelo estándar de la física, el heliocentrismo, la relatividad general y la deriva continental). El objetivo era comparar las modificaciones que se hacían de estas entradas con las de la lluvia ácida.

La conclusión fue que los temas controvertidos fueron editados muchas más veces que los no controvertidos. Algo parecido sucedió con las entradas de explicaciones científicas polémicas, las cuales fueron cambiadas mucho más que aquellas similares que no suscitaban controversia.

«La entrada del calentamiento global era editada diariamente en más de 100 palabras, mientras que el modelo estándar de la física solo en 10. La alta tasa de temas políticamente controvertidos modificados hace que sea difícil para los expertos supervisar su exactitud y, además, corregirlos lleva mucho tiempo», explica el experto.

¿Al pie de la letra?

En este sentido, Likens afirma que, a medida que la sociedad tiene mayor necesidad de conocimientos y necesita adquirirlos con más rapidez, la Wikipedia está cobrando mayor importancia. Sin embargo, es necesario entender las limitaciones de una herramienta que puede ser modificada cientos de veces al día. Por ello, cree que lo mejor es «aprender a utilizarla» y ser crítico con lo escrito. Para eso, lo mejor es ver de qué fuentes se nutre el artículo (datos que aparecen en la parte inferior de la página).

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