Es demasiado pronto para encender triunfantes velas. Es una de las promesas para los próximos años, pero se enfrenta a dos problemas: la falta de contenidos y precios desorbitados como para hacer verdaderamente ruido en el mundo del consumo. La tecnología de realidad virtual se intenta abrir camino con diferentes propuestas como Oculus Rift, HTC Vive o PlayStation VR, pero Microsoft, con HoloLens, ha puesto el enfoque en un concepto mixto que une realidad aumentada y virtual. Se trata de un proyecto enigmático, aún en una profunda fase de desarrollo, pero que va soltando gota a gota algunas de sus posibilidades.

A diferencia de otros dispositivos en teoría similares, que requieren de ordenadores de altas prestaciones para jugar con esa experiencia inmersiva o cajas procesadoras para conseguir el efecto, las HoloLens podrán utilizarse de una manera inalámbrica, aunque la duración de la batería será, sorpresa, muy escasa. Se estima que su duración, según los detalles desvelados por uno de los técnicos de la empresa Bruce Harris durante un evento en Tel Aviv (Israel), no superará las seis horas, dos horas y media en un uso intensivo. En concreto, se habla de unas 5.5 horas como máximo. ¿Será un problema sobre todo para aquel usuario que las utilice como herramienta de trabajo?

Una de las razones para eliminar el uso de cables es que, según la compañía, puede provocar que se enreden en los pies del usuario cuando utiliza un caso de estas características en el momento en el que se mueve por el entorno. «No hay ninguna opción para conectarlo por cable. No tenemos intención de construir un dispositivo cableado», aseguró Harris durante su intervención.

El dispositivo, que entregará las primeras versión para desarrolladores próximamente (unos 3.000 dólares), podrá conectarse a otros auriculares para interactuar entre ellos, incluso desde habitaciones separadas, siempre y cuando se encuentre en el rango de alcance de la conectividad wifi y Bluetooth. Para intentar dotarlo de mayor interés, HoloLens soportará cualquier aplicación para Windows 10. Se estima que la versión comercial llegará en torno al año 2020. Será como mirar una pantalla de unas 15 pulgadas a poco más de medio metro de distancia. Precisamente, uno de los aspectos donde la empresa promete mejorar será el ángulo de visión de las imágenes proyectadas.

HoloLens permitirá proyectar hologramas en medio de objetos reales, interactuar con ellos, crear otros elementos que parecerán estar vivos, por lo que abre la puerta al entorno laboral y profesional destinado a sectores, por ejemplo, el turismo, la educación, la arquitetura o el diseño. Empresas como AutoDesk, Unity, NASA o Walt Disney ya se han comprometido a desarrollar servicios para el proyecto.

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