Las últimas décadas nos han dejado automóviles espectaculares que han batido marcas en casi todas las categorías. En este artículo recopilamos los súper deportivos más caros, más potentes y más rápidos que han hecho historia durante este periodo tanto en el mundo del motor como en el Libro Guinness de los Récords, algunos con polémica incluida…

1.- Lamborghini Veneno Roadster (2013) 

La carrocería descapotable del modelo extremo de la marca representó hace dos años la opción más cara del mercado de estas características. Costaba 4,47 millones de euros en España y se creó para conmemorar el 50 aniversario de Lamborghini. El fabricante de Sant’Agata Bolognese construyó nueve unidades –seis más que del Veneno Coupé– en 2014, pero se vendieron en un suspiro. Su presentación sobre el portaaviones italiano Cavour en el puerto de Dubái fue tan impresionante como el coche. Toma el nombre del toro que mató al torero José Sánchez Rodríguez  –Hipólito– en 1914 en Sanlúcar de Barrameda, Cádiz.

2.- Callaway Sledgehammer (1988)

El proyecto ‘Top Gun’ del preparador estadounidense Callaway derivó en el deportivo más potente y rápido de los 80. Un motor V8 reformado, una carrocería más aerodinámica diseñada por Deutschmann Design y el piloto John Lingenfelter al volante consiguieron en 1988 un récord de velocidad imbatido durante los 25 años siguientes. Callaway sopesó venderlo por 400.000 dólares.

3.- Jaguar XJ220 (1992)

Apenas un año tras su lanzamiento, el McLaren F-1 le arrebató su récord de velocidad máxima –343 km/h–. Pese a ello el deportivo de Jaguar mantuvo ocho años el tiempo de vuelta más rápida en el anillo norte de Nürburgring con 7:46:36. Valía 636.000 euros.

4.- Maybach Exelero (2005)

Se inspiraba en el prototipo que el fabricante alemán construyó con Fulda, la filial germana de Goodyear, en los años 30. Esta reinterpretación del siglo XXI se basaba en el Maybach 57, tenía un precio de ocho millones de euros y su V12 biturbo daba 700 caballos.

5.- AC/Shelby Cobra 427 (1966)

El Cobra original se despidió con su tercera generación a mitades de los  años 60 ofreciendo el célebre motor 427 ‘Cammer’ de Ford de 431 caballos. Con esa potencia y apenas una tonelada de peso, nadie batía su 0-100 km/h en 4,2 segundos.

6.- Bugatti Veyron Super Sport (2010)

El fabricante francés lanzó esta edición limitada a cinco ejemplares en 2010 para celebrar el récord Guinness del Super Sport, del que comercializó 30 unidades, logrado cuando alcanzó 431 kilómetros/hora –si bien se limitaba de fábrica a 415 para evitar que se descompusieran los neumáticos–. Se distinguía por la decoración exclusiva, las llantas naranjas y la carrocería de fibra de carbono a la vista pintada de negro brillante. Salió a la venta por 1,6 millones de euros, precio idéntico al del SS.

7.- Hennessey Venom GT (2014)

Aunque es más veloz que el Bugatti Veyron, el preparador de Texas previó durante su desarrollo fabricar menos de 30 unidades, un factor que privó al Venom GT del récord Guinness. Sí logró, en cambio, el del coche más rápido en pasar de 0 a 300 kilómetros/hora con una marca de 13,6 segundos. Combina el chasis del Lotus Exige, la caja de cambios del Ford GT y el motor LS2  de ocho cilindros del Chevrolet Corvette. Se ofrece con potencias de entre 735 y 1.262 caballos, la última versión disponible por 950.000 dólares. Hennessey ha entregado de momento 16 unidades del mismo.

8.- Chevrolet Corvette ZL1 (1969)

Por 4.178 dólares, Chevrolet ofrecía a los dueños de un Corvette montar opcionalmente la versión de 328 caballos de su motor “Big-Block” 427, la potencia más elevada de la época. Sólo se produjeron dos ejemplares, uno de ellos, este naranja, está expuesto en un museo de EEUU.

9.- Hennessey Venom 1000 Twin Turbo (2007)

La empresa texana ya sentaba precedentes antes de concebir el Venom GT. Esta mejora para el Viper SRT-10 Coupé otorgaba a su motor de diez cilindros más de 1.000 caballos y una aceleración récord de 0 a 100 km/h en 2,3 segundos que aún impresiona.

10.- Inotech Aspiron RSC 800 (2013)

El preparador checo creó este biplaza de circuito dotado del V8 del Corvette C7 que alteró para que proporcionara 800 caballos. Acelera de 0 a 100 km/h en 2,2 segundos, la marca más alta de un modelo de serie en esta década. Cuesta 320.000 euros.

11.- HTT Locus Pléthore (2007)

La versión definitiva del primer súper deportivo canadiense se presentó en 2010, pero su prototipo de 2007 presentado en el Salón de Montreal ya causó sensación por los 1.319 caballos de su motor V8 elaborado a partir del LS7 del Corvette ZR1.

12.- Porsche 959 (1986)

Puede que el Ferrari F-40 lo superara en velocidad máxima –324 kilómetros/hora–, pero el deportivo italiano no pudo mejorar los escasos 3,7 segundos que necesitaba el Porsche para pasar de 0 a 100. Fue uno de los primeros deportivos de su categoría equipados con tracción total. Porsche pedía por él 420.000 marcos alemanes –unos 214.000 euros al cambio actual–. Nuestro ex-monarca, Juan Carlos I, tuvo una unidad con la que sufrió un incidente.

13.- SSC Ultimate Aerott (2007)

Tres años antes de la guerra de récords entre Bugatti y Hennessey, Shelby Super Cars atesoró desde 2007 el Guinness de velocidad con los 412 kilómetros/hora que registró su Ultimate Aero TT. La última actualización de la década aumentó la potencia de su V8 biturbo hasta los 1.305 caballos, optimizó la aerodinámica modificando el morro y añadiendo rejillas a la cubierta del motor y mejoró el interior. Valía 620.000 dólares.

14.- Ferrari 250 GTO (1963)

Pocas siglas se han granjeado tanto prestigio en la historia de Ferrari como las que designan la categoría “Gran Turismo Omologata”. Semejante reputación se paga y por ello en 2013 se declaró como el coche más caro vendido en una transacción privada: una unidad de 1963 cambió de manos por 52 millones de dólares. La casa de Maranello lo desarrolló para triunfar en competición y construyó 39 unidades partiendo del chasis del 250 de batalla corta y el motor V12 del 250 Testa Rossa. Por entonces fue tronado como el deportivo más veloz de su tiempo gracias a los 280 kilómetros/hora que podía alcanzar.

15.- McLaren F1 (1992-1998)

La obra maestra de los diseñadores británicos Gordon Murray y Peter Stevens constituye aún a día de hoy uno de los súper deportivos más deseados. En el mismo año que se dejó de fabricar, 1998, este McLaren estableció un récord de velocidad de 391 kilómetros/hora –con el límite electrónico desactivado– que no se rebasó hasta la década siguiente. Se vendieron 64 ejemplares de calle con tres asientos por valor de 848.000 euros la unidad. Uno de los cinco LM producidos fue el McLaren más caro en subasta: llegó a los 4 millones de dólares.

16.- Koenigsegg One:1 (2014)

La guerra de potencias entre súper deportivos recrudecida en 2013 con el Ferrari LaFerrari, el Pagani Huayra, el McLarem P1 y compañía se saldó con un vencedor: el Koenigsegg One:1. Su nombre evoca la relación 1 CV/1 Kg que obtiene con la variante revisada del motor V8 biturbo del Agera y la dieta a la que se sometió a su antecesor sacrificando piezas como el techo desmontable. Su producción se ha limitado a seis vehículos ya vendidos por dos millones de euros la unidad. También es el más rápido en llegar a 300 kilómetros/hora y detenerse a continuación.

17.- Iso Grifo CAN-AM 7.4 V8 (1970)

El canto del cisne de este deportivo vino acompañado en 1970 del por entonces recién estrenado motor V8 de 7,4 litros y 401 caballos de General Motors. El propulsor hizo del italiano el rey del 0 a 100 km/h durante buena parte de los años 70: tardaba 4,7 segundos.

18.- Mercedes C111-II (1970)

La segunda evolución de esta línea de coches experimentales, de la que se llegó a matricularse alguna unidad para calle, ostentaba el récord de velocidad de la década. Su motor rotativo de tipo Wankel lo propulsaba hasta los 290 kilómetros/hora.

19.- Porsche 917/10 (1972)

Un ejemplar del 917, apodado el “Can-Am killer” por sus continuas victorias en esta categoría de competición, se adjudicó en 2012 el mérito de ser el Porsche más caro vendido en subasta –la casa Mecum Auctions logró 6 millones de dólares en Monterey–.

20.- Sbarro Challenge (1985)

En una recta no podría alcanzar al Callaway Sledgehammer, pero este prototipo funcional del fabricante suizo, uno de sus trabajos más emblemáticos, contaba con un admirable coeficiente Cx de 0,26, un dato sumamente bajo para los años 80.

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