Flow es una aplicación para Instagram desarrollada por personas que no trabajan para Instagram. Es cierto que lanzar o vender algo que depende de otras personas es una chufa porque si te cambian las condiciones lo mismo te ves de patitas en la calle con un proyecto inútil o con unas herramientas que ya no funcionan… pero qué demonios: el caso es que Flow es una maravilla como aplicación, aún funciona con permiso de Instagram y ha llegado a iPhone por todo lo alto.

Si queréis un símil apropiado no me corto ni un poquito al decir que Flow es a Instagram lo que Tweetbot a Twitter. O bueno, sería más apropiado si Flow permitiera subir fotografías a Instagram, cosa que irónicamente no permite porque la red social de fotografía no ha liberado su API y de momento es imposible hacerlo oficialmente. “¿Para qué quiero entonces una app que no tiene todas las opciones que la oficial?”, os preguntaréis muchos.

Pues bien sencillo: para navegar por Instagram. Seguro que todos estáis de acuerdo conmigo en que Instagram necesita mejorar mucho a la hora de mostrar y permitir buscar fotografías, porque su buscador es impreciso y su sección de sugerencias o de cosas chulas es un lío lleno de fotografías y sin un orden realmente interesante. Flow lo hace mucho más fácil y, para aderezarlo, no tiene los anuncios de Instagram, que poco a poco están tomando la red social por la fuerza.

La app ya existía en iPad, pero su llegada a iPhone ha transformado muchas de las ideas originales -aunque si ya la usabas en su día todo te resultará familiar-. La interfaz, el diseño y demás, todo es mucho mejor que Instagram, además que navegar usando miniaturas es bastante cómodo y rápido. Investigar personas y perfiles, así como tus propias fotos, también es muy rápido y está mejor planteado que en la app oficial.

A mí, por ejemplo, me gusta mucho usar Flow para crear favoritos, quizá de recetas de cocina o de gente que ha salido muy guapa en una foto o de fotos de lugares que quieres tener siempre a mano.

Aquellos que no sean unos grandes adictos de Instagram -que parece que somos pocos- encontrarán la app bastante más atractiva que la web o el programa oficial, no solo porque expone mejor las bondades de la fotografía que almacena, sino porque trae opciones interesantes más allá de admirar el ego propio o ajeno.

Es una lástima que Flow no vaya a lanzarse en Android, pues los creadores no tienen intención y porque tampoco parecen con ánimo de pisar mucho más el territorio de Instagram -la aplicación es de las pocas que tienen el visto bueno de la compañía ahora propiedad de Facebook porque hay que seguir usándola con la app oficial como apoyo-.

Así que, tanto si sois usuarios superactivos de Instagram como si no, os conviene echar un ojo a Flow por si su rollito casa mejor con vuestra manera de consumir información, aunque esta sea principalmente en forma de imágenes de gatitos, cupcakes y filtros que no siempre funcionan bien.

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