Después del “pedalgate” de Toyota, la debacle del interruptor de encendido de General Motors o el desastre con los airbag de Takata en 2014, este año se las prometía más benevolente con las llamadas a revisión, pero nada más lejos de la realidad, puesto que los problemas de seguridad en el sector del automóvil han seguido a lo largo de 2015.

Por supuesto, algunos casos han tenido más repercusión que otros, no nos olvidamos del problema con los motores Diesel de Volkswagen, sin embargo en esta lista nos centramos en los cinco más extraños a nivel mundial en los últimos doce meses:

Cadillac ATS y su techo solar

Cadillac realizó una llamada a revisión en febrero por un problema con el techo solar del modelo ATS. Los sistemas de accionamiento del techo eléctrico de dicho vehículo salieron defectuosos de fábrica, pudiéndose activar los interruptores por equivocación al pulsarlos sin querer, ya que se necesitaba menos fuerza de lo necesario para ello. Esto significó el incumplimiento de varias leyes federales en Estados Unidos, provocando una campaña que mandó a revisar a más de 80.000 vehículos, entre ellos versiones de 2016, que antes de salir de la fábrica fueron reparadas.

Porsche Cayenne y los fallos que eran cosa de dos

El Porsche Cayenne es uno de los modelos más vendidos de la marca alemana, aunque tampoco está libre de problemas. A lo largo de este año, dos modelos en concreto de Cayenne, un Diesel y un S, presentaron problemas con la alineación de su suspensión. Tras revisar los coches que supuestamente estaban afectados, Porsche concluyó que no existía tal problema a nivel general, por lo que los demás clientes pudieron respirar tranquilos, ya que sus coches funcionaban a la perfección.

Audi Q3 y su problema “útil”

En este caso, las leyes fueron de nuevo las culpables de otra llamada a revisión. Audi avisó a los clientes de 3.646 modelos Q3 para acudir a los servicios oficiales debido a la necesidad de una actualización en el software de sus vehículos. El problema se encontraba, también en este caso, en el techo solar, que si se quedaba abierto después de apagar el vehículo, se cerraba solo. Lo que para muchos podía significar una ventaja, a ojos de la ley podía dañar a una persona si interponía su cuerpo entre el techo y el panel deslizante. Tras la llamada a revisión, el problema fue subsanado.

Rolls-Royce Ghost y el par de airbag defectuosos

La marca británica llamó a revisión a los modelos Ghost tras encontrar irregularidades en los airbag de los asientos delanteros de un ejemplar de este modelo. De darse este fallo en más unidades, la firma incumpliría con los requisitos de impacto lateral de Estados Unidos. Tras realizar la campaña, se concluyó que el problema solo afectaba a una unidad en concreto, aunque ya se sabe, mejor prevenir que curar, máxime tratando de una marca como Rolls-Royce.

Tesla Model S, a veces lo más simple es el problema

Los vehículos eléctricos de Tesla incorporan algunas de las tecnologías más avanzadas de la industria, pero fue un problema más rudimentario el que forzó una llamada a revisión por parte de la marca estadounidense. La compañía encontró un fallo en el cinturón de seguridad delantero en una de las unidades vendidas en Europa. El fallo se presentaba en el pretensor del cinturón, que impedía su vuelta de forma correcta tras haber sido utilizado. Tesla tomó una actitud proactiva ante el fallo, buscando así evitar posibles desastres mayores, sin embargo, las demás unidades no presentaron ningún tipo de fallo. La manera de comprobarlo consistía en pegar un fuerte tirón del cinturón para asegurarse de que todo estaba bien.

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