El terrorismo seguramente es la mayor de las preocupaciones a nivel mundial, tanto desde el punto de vista político como desde el social.

Y desde que apareció internet (o más bien desde que se popularizó), la Red se ha convertido en uno de los mayores campos de batalla de todo tipo de autoridades para intentar luchar contra la amenaza terrorista.

Está claro que las herramientas tecnológicas de los grupos terroristas son de lo más sofisticadas, pudiendo abarcar la esteganografía, los SMS sin cifrar, apps como Telegram o la madre de todos los corderos: la ‘deep web’. Y contra esas herramientas poco pueden hacer quienes no pertenezcan a los grupos de seguridad de los estados que luchan activamente contra la lacra terrorista en todo el mundo.

Primer paso: neutralizar las búsquedas

Sin embargo, es evidente que aunque un ciudadano aislado empiece a interesarse por este tipo de conductas delictivas, no es capaz de entrar directamente en chats privados ni en grupos especialmente organizados. Lo que hace, más bien, es ir tomando contacto con varias de las webs que, de un modo u otro y dentro de la aparente legalidad, ofrecen una primera ventana a todos aquellos jóvenes que puedan verse seducidos por este tipo de barbarie.

Y esas son las webs contra las que se ha propuesto luchar Google. No eliminándolas de su buscador –la mayoría son webs legales aunque pueden ofrecer vídeos o material de dudoso gusto–, sino haciendo todo lo posible para que cada vez sea menor el número de personas que puedan acceder a ellas de manera sencilla.

Por eso en Google están preparando un proyecto piloto mediante el que luchará contra ello de forma que cuando un usuario haga una búsqueda relacionada con material o propaganda terrorista y vaya a hacer click en una de esas webs, inmediatamente el buscador le redirigirá hacia otra web distinta. En concreto hacia páginas que busquen concienciarle sobre los peligros del terrorismo y te lleven por un camino más adecuado.

Evidentemente, Google no ha detallado ni cuáles serán esas páginas, ni de qué manera las detectará, ni a qué otras webs dirigirá. Y cabe suponer que ese tipo de información no nos llegará a los ciudadanos aislados.

Segundo paso: evitar ciertos vídeos en YouTube

Una vez fuera del buscador, el segundo proyecto piloto de la compañía de Silicon Valley se centrará en YouTube. Y es que, pese a las políticas del portal a la hora de aceptar o no ciertos vídeos, es evidente que aún hay material que se ‘cuela’, esquiva la vigilancia y -aunque sea durante pocas horas- acaba estando visible para cualquiera.

Pues bien, según aseguró hace pocas semanas en el parlamento británico el director de Public Policy Strategy de Google en Europa, Anthony House, YouTube no sólo reforzará su lucha activa contra este tipo de vídeos, sino que también llevará a cabo redireccionamientos en los que en poco tiempo hayan recibido un reporte de este tipo.

Además, y frente al (aparente) no posicionamiento de otras plataformas o redes sociales como Twitter o Facebook, en Google se han comprometido a avisar de inmediato a las autoridades pertinentes en caso de detectar posibles conductas terroristas o delictivas, tanto en su buscador como en el portal de vídeos.

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