ABU DHABI, UNITED ARAB EMIRATES - MARCH 11: Dr. Kai-Fu Lee, Chair & CEO of Innovation Works, attends a panel discussion during the inaugural Abu Dhabi Media Summit, on March 11, 2010 in Abu Dhabi, United Arab Emirates. Featuring a unique combination of high profile public sessions, the summit brings together top-tier global media players and their counterparts from fast growing markets. (Photo by Ana-Bianca Marin/Getty Images)
Kai-Fu Lee, una de las figuras más influyentes en el ámbito de la tecnología en China, es asediada por sus fans cuando llega a Zhongguancun, la respuesta de Beijing a Silicon Valley.

Una selfie con el antiguo jefe de Google China que se convirtió en inversionista ángel es una oportunidad que no puede ser pasada por alto por parte de los jóvenes emprendedores en People Squared, un lugar de reunión para los entusiastas de la tecnología y una incubadora de emprendimientos.

“Pensé que querrían mi dinero, pero sólo quieren fotos”, bromeó Lee.

Lee, nacido en Taiwán, capacitó a una generación de ingenieros chinos durante su carrera trabajando para Microsoft y Google.

Salió de Google en 2009 y fundó Innovation Works, una empresa que invierte en emprendimientos que se encuentran en la etapa inicial. Él también ha desarrollado una base de 50 millones de seguidores en la plataforma de la red social Weibo… eso representa más seguidores que los que Justin Timberlake tiene en Twitter.

Lee ha sido testigo de cómo el ámbito de la tecnología en China ha evolucionado de ser un lugar donde los programadores usaban papel, hasta convertirse en un semillero para algunas de las compañías más innovadoras del mundo.

Esta es la versión editada de una serie de preguntas y respuestas con el pionero de la tecnología:

P: ¿Cómo era el ámbito de la tecnología de China en los años noventa?

R: La gente podía usar computadoras personales, había oído un poco de Bill Gates y había uno o dos pequeños emprendimientos como Lenovo. Sin embargo, creo que el concepto de fundar una compañía china todavía era muy, muy nuevo.

Recuerdo ver a estudiantes que salían de sus dormitorios a las 11:00 p.m. con sus libros. Le pregunté a mi colega qué estaba pasando, y l dijo que el dormitorio cortaba la electricidad todas las noches, así que las personas salían a buscar el alumbrado público para leer sus libros de texto.

En 1988, me uní a Microsoft. Uno de mis primeros colegas chinos me dijo que donde él estudió no había computadoras. Él aprendió a programar sobre hojas de papel y su profesor calificaba los programas según estos corrían en su cabeza. Así de sorprendentes, trabajadoras y dedicadas eran esas personas.

P: ¿Cómo se compara con la actualidad?

R: Los últimos 6 años han visto cambios más medibles que cualquier otro período para el espíritu emprendedor de China. Han pasado algunas cosas. Los ingenieros chinos una vez estuvieron años, si no décadas, detrás de sus contrapartes estadounidenses. Pero los alcanzaron.

Ahora hay grandes modelos a seguir empresariales. Yo vi cómo muchos de mis principales pupilos se fueron e iniciaron sus propias compañías. Ellos eran personas realmente inteligentes que veían a China como el siguiente mercado emergente para el Internet. Ellos vinieron a Google y aprendieron lo que necesitaban saber. Tuvieron ideas y luego se fueron; realmente me sorprendió la velocidad con la que tuvieron éxito.

Alan Guo fundó la empresa (especializada en el comercio electrónico) LightInTheBox. Si Shen lanzó PapayaMobile y la compañía (de juegos sociales) de Andy Tien fue adquirida por Zynga. Existen muchos otros ejemplos.

P: ¿Puede China competir con lugares como Silicon Valley?

R: El Internet es un ambiente que brinda grandes recompensas para las personas que tienen fuertes habilidades de ejecución. No es solo en el caso de un ingenio como el de Steve Jobs.

Facebook fue iterado (evolucionó poco a poco) y llegó a ser una gran compañía; lo mismo sucedió con muchas otras empresas. Y aunque China podría necesitar un poco de espacio antes de que pueda tener a su propio Steve Jobs, creo que tener un Mark Zuckerberg chino es muy factible.

Y si lo medimos en términos de crear valor y de productos innovadores que generen un valor económico, creo que China pronto igualará a Silicon Valley.

Yo iría aún más allá al decir que la mayoría de empresas de Silicon Valley tampoco tienen a un Steve Jobs. Ellos tienen excelentes directores ejecutivos que aman sus trabajos, son líderes y están enfocados en la ejecución.

P: ¿Qué compañías en China consideras que son verdaderamente innovadoras?

R: La cultura de innovación de Tencent no es tan famosa como la de Google o Apple, pero el producto WeChat ha cambiado las vidas de cientos de millones de personas en formas más profundas que Facebook y Google.

Ellos pudieron ver las necesidades de los usuarios y gradualmente pusieron nuevos elementos sobre los anteriores. Los usuarios chinos ahora pueden conectarse con todos sus amigos, interactuar de manera simultánea, tener discusiones en grupo… y usarlo para comprar repollo en el mercado.

Incluso mi esposa, y ella no es una gran amante de la tecnología. Yo no lograba que usara Google o el correo electrónico. Ella casi ha vivido una vida libre de tecnología… casi podría decir que la envidio. Pero solo descubrió WeChat, y ahora pasa más tiempo que yo en el teléfono.

P: ¿Podría China hacer más que fomentar la innovación?

R: Creo que existen posibles limitaciones en dos áreas. Una es que gran parte del impulso para que la innovación sea posible es la riqueza. Creo que debería haber personas que lo hagan por amor. La otra limitación es el sistema educativo.

Se trata de la individualidad. Se trata de que las personas necesitan ser enseñadas con un énfasis en el pensamiento crítico y en la curiosidad.

Y el sistema educativo chino, o debería decir el sistema educativo asiático en gran medida es blanco y negro. Siempre existe una respuesta correcta, y el maestro o el libro de texto te dirá cuál es, así que no la desafíes.

P: ¿Cuál es el poder de las redes sociales en China?

R: Existe una gran transición de Weibo a WeChat. Al principio, las redes sociales giraban en torno a la difusión de información; era más contenido que social.

Pero ahora, las personas pasan, me incluyo entre ellas, mucho más tiempo en WeChat que en Weibo.

Si realmente quieres seguir a alguien puedes seguir su cuenta pública, pero en general, las cosas que vale la pena saber probablemente serán difundidas por tus amigos o grupos. Es como el dominio de Facebook sobre Twitter.

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