Las nuevas inteligencias artificiales son capaces de superar a los humanos casi en todos los juegos actuales. Sin embargo, aún tienen una desventaja. Para tomar las mejores elecciones, las inteligencias artificiales tienen que “aprender” diversas tácticas durante muchos días seguidos.

Ahora, IBM pretende acelerar el proceso mediante el cual los programas de inteligencia artificial podrán aprender a conocer el mundo que les rodea. Con ayuda de unas nuevas memorias no volátiles y nuevos procesadores avanzados, las inteligencias artificiales del futuro no necesitarán superordenadores para poder comprender lo que ocurre en su entorno.

Según el equipo de IBM, los nuevos procesadores y memorias no volátiles (memorias flash) podrán permitir reacciones mucho más rápidas por parte de programas como DeepMind de Google. Del mismo modo, estos podrán reconocer con máxima facilidad los idiomas de todo el mundo y podrán ofrecer traducciones casi instantáneas.

Nuevos procesadores y memorias RAM

Para que todo esto funcione, serán necesarios nuevos procesadores y memorias RAM, dado que las inteligencias artificiales contemporáneas se basan en redes neurales que ejecutan miles de mllones de operaciones simultáneamente.

Estos procesos requieren grandes recursos por parte de la memoria del procesador, por lo que los ingenieros de IBM estuvieron pensando por un tiempo en el desarrollo de unas memorias RAM capaces de almacenar datos con la velocidad de las unidades DRAM, muchas veces disponibles en las tarjetas gráficas.

Sin embargo, ahora han venido con una solución mejorada, el desarrollo de un nuevo chip llamado Resistive Processing Unite o RPU, que ofrece grandes memorias al estilo DRAM colocadas directamente sobre el chip de cálculo.

Los nuevos procesadores serían capaces de acelerar considerablemente la velocidad de las memorias neurales, reduciendo al mismo tiempo el nivel de energía requerido.

Una única unidad RPU podría efectuar en sólo unas horas una serie de cálculos que en la actualidad tomarían días enteros en ser realizados en los ordenadores más avanzados de nuestros días.

Por ahora, la tecnología de los chips RPU aún está en fase de prototipo, mientras que las nuevas unidades RAM con velocidades de transferencia encontradas en las DRAM están disponibles pero no se venden de manera comercial.

Este avance tecnológico tendría unas aplicaciones realmente rentables en la industria automotriz. A medida que aumenta la tendencia de los vehículos inteligentes, no me sorprendería ver como IBM se implica cada vez más en las tecnologías que se encontrarán bajo el capó de los coches futuros.

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