Es una de las lecciones básicas para casi cualquier empresa del mundo: si tu competencia hace algo bueno, no tardes ni medio segundo en hacerlo tú también.

Y esto -que tiene sentido en todo tipo de empresas- sucede también en las redes sociales, que se copian entre sí todo tipo de novedades: Facebook le copió los hashtags a Twitter, Twitter le copió el los likes a Facebook, Facebook acabó comprando Instagram al no ser capaz de mejorar su capacidad para captar a usuarios que querían hacer fotos y Whatsapp para que la fuga no fuese aún mayor…

El último movimiento de la red social fundada por Mark Zuckerberg va también en esta dirección. Aunque, en este caso, su objetivo cambia medianamente y la empresa a la que está copiando es otra: Snapchat.

Y es que Facebook, al observar el tremendo auge y éxito que está experimentando Snapchat (un éxito que nunca ha pasado desapercibido en las oficinas de la red social más grande del mundo), ha decidido copiar e implementar en su sistema la posibilidad de que los usuarios de su plataforma programen la autodestrucción de los mensajes que manden a sus contactos.

Dicha posibilidad se implantará en Messenger (la aplicación propia que sustituye a los antiguos mensajes privados), en la que los usuarios podrán decidir en cada conversación si quieren que los mensajes que manden se autodestruyan una hora después de haber sido enviados a su destinatario particular.

Lucha para no perder terreno

Según cuenta The Verge, esta nueva modalidad se está implantando por primera vez en Francia, el país que va a actuar como prueba piloto para ver qué aceptación tiene la autodestrucción de mensajes en Messenger y para evaluar, a posteriori, si merece la pena expandir dicha iniciativa al resto de países en los que Facebook cuenta con una gran masa de usuarios.

La estrategia que hay detrás de esta movimiento de Facebook parece clara: en la red social de Mark Zuckerberg ven a diario cómo Snapchat va acumulando cada vez más relevancia en (ligero) detrimento de Facebook, con lo que la red social está intentando implementar este tipo de novedades para evitar una posible fuga de usuarios.

De hecho, en Facebook están medianamente acostumbrados a evitar la fuga de usuarios, pero tradicionalmente han recurrido a otro método: el del cheque. Fue así como se hicieron con empresas como Instagram o Whatsapp para evitar perder masa de usuarios.

Y claro, con Snapchat no iba a ser menos. De hecho, Zuckerberg ya hizo en 2013 una oferta para comprar Snapchat por nada menos que 3.000 millones de dólares, pero la startup rechazó la oferta. Veremos si con este nuevo movimiento consiguen asemejarse a Snapchat o si, por el contrario, van a tener que escribir una cifra mayor en el cheque.

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