La nostalgia mueve montañas y en este caso hasta revivió un muerto. El Acura NSX, conocido fuera de Norte América como el Honda NSX, llegó al escenario automotriz mundial a mediados de 1990, justo cuando los baby boomers comenzaban a cortarse los mullets y a engavetar los jeans nevados.

El timing del NSX no pudo haber sido mejor, su espectacular diseño deportivo estaba desprovisto de los excesos visuales que el publico comenzaba a rechazar y su tecnología, desarrollada con el input del brasileño Ayrton Senna, estrella de la escudería McLaren Honda de Formula 1, rivalizaba a la de los exóticos europeos por un precio sustancialmente más bajo. El NSX batalló solitario por 15 años surfeando la inmensa ola que causó inicialmente, pero ya en el 2015 su impacto inicial se había disipado por el paso de los años y la falta de un sustituto.

Hoy a 11 años de su desaparición el Acura NSX vuelve totalmente renovado con un paquete tecnológico que combina la motorización a combustión junto a la movilidad eléctrica, sin dejar de lado actualizaciones en seguridad y equipamiento.

800 libras más pesado que su antecesor, e incluso 300 libras más pesado que el Chevrolet Corvette Z06, el NSX 2016 aun se las arregla para cumplir espectacularmente con su misión. Su tren motriz híbrido es la principal causa. El mismo está compuesto por un V6 biturbo con 3.5 litros de desplazamiento que genera 500 caballos de fuerza y por 3 motores eléctricos, uno en cada rueda frontal y otros entre el V6 y la transmisión automática de doble embrague con 9 velocidades. Los motores eléctricos están alimentados por baterías de ión de litio. La potencia combinada del tren motriz es de 573 caballos de fuerza y es capaz de acelerar al NSX de 0 a 60 millas por hora en 3 segundos y alcanza una velocidad máxima de 191 mph.

La estructura del NSX que usa liberalmente adhesivos de última generación está conformada principalmente por aluminio, pero cuenta también con componentes de acero en alta resistencia mientras que el suelo del vehículo es de fibra de carbono. Todo lo anterior repercute en bajo peso, alta resistencia estructura y obviamente en un alto precio.

Con unas líneas atrevidas y futuristas, el Acura NSX ofrece el centro de gravedad más bajo de su clase. Además se destaca por sus grupos ópticos delanteros afinados con LED y los generosos espejos exteriores algo prolongados proveyendo un alto grado de visión trasera tan importante en este tipo de vehículos. Sus ruedas y los amplios discos de frenos ventilados no sólo añaden al sabor deportivo sino que además le proporcionan al NSX el agarre necesario y el poder de frenado necesarios para un vehículo con la potencia del NSX. En la zaga se vislumbra una parachoques con grandes rejillas para la ventilación combinado con un alerón para mayor carga aerodinámica.

En el papel el Acura NSX parece tener todo lo necesario para recrear y superar a las bondades de su antecesor, llevar con orgullo el legado y crear el suyo propio. Honda sin duda ha hecho un gran trabajo rindiendo honor al NSX original. Sin embargo todo esto lo confirmaremos en nuestro preporte de impresiones de manejo muy pronto.

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