«Creemos que la protección contra el abuso y el acoso es una parte vital para que las personas puedan expresarse libremente en Twitter. Por esta razón, estamos actualizando las reglas de uso, para aclarar lo que consideramos como un comportamiento abusivo y conducta odiosa». Así de clara y sincera se ha mostrado la popular red de microblogging en lo que siempre ha sido uno de sus puntos débiles.

Y es que si de algo ha pecado Twitter ha sido, entre otras cosas, de suincapacidad de controlar a los «Trolls» y las amenazas. Aunque ha mejorado en los últimos años y ha luchado por detectar los mensajes violentos y los abusos, aún le queda mucho por hacer a Jack Dorsey, su CEO.

La muestra está en que numerosas personalidades que han abandonado Twitter o ni siquiera han llegado a abrirse cuenta porque no se fían. Por otro lado, está el «spam» y los «trolls». A día de hoy, sigue siendo muy fácil inflar el número de seguidores.

Las amenazas violentas, tanto directas como indirectas y la apología al terrorismo; el acoso y los mensajes abusivos; la incitación al odio por por motivo de raza, origen étnico, nacionalidad, orientación sexual, género, identidad de género, afiliación religiosa, edad, discapacidad o enfermedad; soncomportamientos que Twitter no quiere en su red social.

Sin embargo, Twitter parece querer mostrar ahora su cara más dura a raíz de desvelarse cómo el ciberyihadismo se nutre de la redes sociales, entre ellas Twitter, para mostrar el lado más cruel y sanguinario del ser humano. En un comunicado emitido por la compañía, advierte que «no tolerará comportamientos para acosar, intimidar o usar el miedo para silenciar la voz de otro usuario». Cuando se detecten casos de este tipo, tomarán cartas en el asunto.

«Durante el último año, hemos tomado varias medidas para luchar contra el abuso con el fin de proteger la libertad de expresión: hemos dotado a los usuarios de herramientas para el bloqueo, la posibilidad de reportar comportamientos abusivo, y ahora evolucionamos», aseguran, al mismo tiempo que van a centrar sus esfuerzos con la «aplicación de políticas» que les permitan «manejar más informes con mayor eficiencia». Igualmente, van a reforzar los recursos educativos a través de un nuevo Centro de Seguridad.

La estrategia, ahora, se complementa con la verificación mediante teléfono y correo electrónico y la eliminación de tuits. Quienes utilicen su cuenta, o cuentas, o incluso suplanten la identidad de otros para cometer alguna de las acciones citadas, se enfrentan al bloqueo temporal o a la suspensión en la red social.

¡Compártelo en tus Redes!

Compartir