Vespas, tanques, bicicletas, motocicletas, barcos, coches espectaculares… ¿qué tienen en común? Pues que todos se encuentran reunidos en algo así como el paraíso de los automóviles. Y es que en Miami las cosas o se hacen a lo grande, o no se hacen. Su museo de la automoción no podía parecerse a ninguna otra cosa que hubiese en el mundo. Si va sobre ruedas está aquí. ¿Un Batmóvil? También.

Los autos más extraños y peculiares que podamos imaginar están aquí. Si estamos planeando un viaje a Florida deberíamos reservar desde ya un día para visitar este excéntrico templo del motor que es ideal para todo tipo de público. Los cinéfilos se entusiasmarán al ver en primera persona auténticas joyas de Hollywood como Batmóviles o la gran colección de coches de James Bond. Los amantes de la historia también disfrutarán con vehículos militares, clásicos europeos y un gran número de antigüedades que son verdaderos objetos de coleccionista.

Ante todo es un museo ecléctico, diferente. Las paredes de la entrada, decoradas con coches en relieve de diferentes colores, ya nos anticipan lo que veremos después: la ‘Dezer Collection’, que es sin duda una de las más extensas del mundo. Como destacado hay que recalcar que poseen la colección de Vespas más grande que conocemos, de propiedad privada.

Sus más de 1.200 vehículos están divididos en dos edificios; el primero está dedicado a los coches clásicos, las motocicletas y los automóviles militares; y el segundo a Hollywood, James Bond, Batman y a los mini cars. Por un lado este museo es un recorrido histórico por la historia de la automoción, y por otro es un muestrario de los coches más famosos y estrambóticos del cine y la televisión.

Sin duda lo que más llama la atención es su colección de coches que son verdaderas estrellas de Hollywood. Unos 80 vehículos que fueron algo más que un medio de transporte y se llegaron a convertir en auténticos personajes de sus películas. A los ya citados Batmóviles se suman bicicletas, aviones, coches, barcos e incluso un submarino que fueron protagonistas de taquillazos como Grease, Miami Vice, La Familia Monster, Regreso al Futuro, Harry Potter o El coche fantástico. El momento remember está asegurado, y es que a más de uno seguro que le salta la vena nostálgica recordando estas joyas que forman ya parte de nuestra cultura.

James Bond ocupa un espacio único dentro del museo, y es que una de las sagas más exitosas del cine americano así lo merece. Un agente secreto no es nada sin sus instrumentos, coches, pistolas y todo tipo de gadgets que le ayudaron a salir airoso en más de una ocasión. En la colección dedicada al agente 007 hay un gran despliegue de submarinos, helicópteros, accesorios y coches entre los que destacan, por encima de todos, la pistola de oro, un tanque soviético T-55 que apareció en la película de 1995, un BD-5 Microjet y seis flamantes Aston Martins. Un museo dentro de otro museo.

No todo es fama. También hay espacio para la historia de la automoción, y por ello la colección Dezer también es una invitación a viajar en el tiempo hasta el origen de nuestra actual forma de transporte. Comprenderemos cómo funciona la industria del automóvil, desde sus inicios hasta hoy, y los hitos tecnológicos más relevantes que han hecho que los coches sean ahora como son.

Pero antes del motor ya nos subíamos sobre dos ruedas, concretamente sobre las de las bicicletas, nacidas en Europa. Modelos míticos como la Dresina, el icónico velocípodo o la famosa “Penny Farthing” son sólo algunos de los que aquí se exponen. Y del pasado al futuro, con los coches eléctricos, tan necesarios ahora que la contaminación de nuestras ciudades está por las nubes (nunca mejor dicho).

Una idea perfecta para toda la familia, pues también organizan actividades para que los más pequeños se lo pasen en grande. Ya se sabe que a nuestros vecinos del otro lado del charco les gusta la diversión y la espectacularidad, y este museo es en realidad una atracción en la que disfrutan pequeños y mayores, sean amantes del motor o no. Una experiencia sobre ruedas.

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