Podrán ser más o menos usados y más o menos evolucionados, pero los coches autónomos molan mucho.

Pero claro, ¿quién puede permitirse uno? Teniendo en cuenta los precios y lo restrictivo de sus normativas, disponer de un vehículo de estas características, a día de hoy, sigue constituyendo una auténtica quimera para el ciudadano de a pie, que tiene que seguir conformándose con ver este tipo de coches en las noticias.

Sin embargo, hasta que llegue el potencial futuro plagado de coches autónomos, hay una tecnología que nos permite acercarnos un poco más a esta evolución.

Dicha tecnología se llama DAK y es un kit desarrollado por la compañía tecnológica americana Perrone Robotics, que permite convertir cualquier coche o camión en un alucinante vehículo autónomo para su uso y disfrute.

DAK incluye en su pack una serie de adaptadores para los pedales, el volante y el salpicadero. Además, también es capaz de analizar, automatizar y controlar la velocidad, la posición geográfica y la dirección del vehículo que use este kit en cualquier momento.

Instalación en 30 minutos

De este modo, con este sencillo pack de artilugios conseguimos coger un coche o un camión y convertirlo en un vehículo autónomo que pueda hacer labores de conducción y transporte por sí solo.

Además, lo mejor del kit DAK es su extrema sencillez. Y es que, según Perrone Robotics, este pack de artilugios puede instalarse en cualquier tipo de vehículo en apenas 30 minutos, un periodo de tiempo casi insignificante si tenemos en cuenta el loable objetivo que habremos cumplido con su instalación.

Eso sí, la legislación que establece las normas de funcionamiento de los coches autónomos aún es muy difusa (en el mejor de los casos) o incluso restrictiva (en el peor), con lo que el kit DAK tiene, por el momento, una serie de limitaciones que impiden que pueda ser adquirido por cualquier persona.

La limitación más evidente es que, por el momento, el pack sólo puede ser vendido a empresas. Además, estas compañías sólo podrán usar el kit para que sus vehículos conduzcan de manera autónoma en circuitos cerrados y para el mero transporte interno de cualquier tipo de material o logística.

En cualquier caso, habrá que estar atentos a sus evoluciones. Porque como un día se popularice la conducción autónoma en todo el mundo… esta gente puede triunfar muy fuerte.

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