Tu madre hubiera dado cualquier cosa por tener este gadget para que te terminaras la comida cuando eras niño. Este tenedor es capaz de cambiar el sabor de un alimento por otro. El pescado que no te gusta podría incluso saber a chocolate.

La cocina molecular está a la orden del día. Si además se une al concepto de sabores volátiles, esto es no va más de la gastronomía. Seguramente, las abuelas y madres de todo el mundo se echen las manos a la cabeza pero inventos como el que te vamos a mostrar les habrían ahorrado muchos dolores de cabeza y gritos en nuestra infancia antes esos eternos platos de verduras.

Se trata de un tenedor que emite un aroma capaz incluso de cambiar el sabor de lo que estamos comiendo. El invento en cuestión se llama Aromafork y es una idea de la empresa Molecule-R.

Nuestras papilas gustativas son capaces de reconocer cinco sabores primarios como el dulce, salado, ácido o amargo. Sin embargo, por la nariz somos capaces de detectar muchos más matices culinarios cuando alcanzan el paladar durante la exhalación. Recuerda que cuando estás resfriado la comida pierde su sabor.

Por esto, la clave de Aromafork está en que libera aromas mientras inhalamos, con lo que ofrece el doble de sabores para que los perciba el cerebro mientras nos llenamos el buche.

La técnica del Aromarfork es muy sencilla. En apariencia, es un sencillo tenedor de acero que lleva una pequeña hendidura en la que colocaremos unas pastillas de papel aromatizadas con el olor que nos venga en gana. ¿Te imaginas comer pescado con aroma a chocolate o verduras con olor a chicle?

Puedes elegir el aroma que quieras

El kit de este tenedor viene con unos frascos de aromas. Para elegir el olor que te quieres “comer”, solo debes poner un par de gotas en los papeles difusores, ponerlos en el hueco del tenedor y listo para comer. Inmediatamente, el tenedor empieza a liberar el olor deseado y tu comida se transformará en lo que tú quieras.

Imagina que estás a dieta y que tú menú de hoy se compone de un pescadito hervido. Sí, muy sano, pero quizás poco sabroso. Con el Aromarfork le puedes dar un sabor a café, cacahuete, menta, pimienta, canela, wasabi, mantequilla, humo, trufa… En total, Aromafork ofrece hasta 21 olores/sabores diferentes.

Y puedes estar tranquilo porque tu salud no corre peligro. Desde Molecule-R explican que para elaborar los aromas utilizan los aditivos alimentarios habituales.

¡Compártelo en tus Redes!

Compartir