A principios de los años 2000 Apple revolucionó el mundo de la música. Lo hizo con los primeros modelos de los revolucionarios iPod y su iTunes, ofreciendo una alternativa de música digital de calidad donde los Napster (entonces ilegal) y otros sucedáneos hacían estragos en la industria musical.

Ha llovido mucho tiempo desde entonces y los servicios de ‘streaming’ son los reyes actuales del cotarro: Dezeer, Pandora, Google Music y, sobre todo, Spotify. Este último es el que manda a nivel mundial, a pesar de las reticencias de discográficas y artistas y de que tengan que recurrir a la publicidad para mantener una versión ‘free’, después de un período en el que limitaron su uso, tanto en ordenador como en móviles y tabletas.

En todo este tiempo Apple se había limitado a añadir potentes mejoras iTunes, como podcasts, vídeos, el recomendador de música Genius o su versión Match de suscripción para almacenar tus canciones en la nube. Pero hay una buena parte que no nunca han soportado este programa, incluidos muchos fanáticos de la compañía. Que nos metieran doblado el último disco de U2 con iOS 8 tampoco ayudó mucho a volver a quererlo.

Ahora llega Apple Music dispuesto a cambiar la situación. Más vale tarde que nunca, pero tras una semana de uso hemos llegado a la conclusión a la que llegamos varias veces en los últimos tiempos: en la era de Tim Cook no hay grandes revoluciones(¿el Apple Watch lo es?), pero las cosas se hacen bien, aunque para ello haga falta emular a la competencia. Llámese Spotify, que hace años mató a la estrella de iTunes, u otros dinosaurios que en otro momento lo petaron.

Vamos por partes. Para empezar a usar Apple Music tienes que actualizar a iOS 8.4, que lo lleva de fábrica (no es una app independiente) y también tenemos versión para Mac y PC. También Android tendrá la suya, ya que parece que los de Cupertino han visto que el sistema operativo de Google es el “Windows de los dispositivos móviles”. Ojalá hicieran lo mismo con iMessage y otras.

Desactiva la renovación automática (si no te convence)

Es muy positivo que puedas utilizarlo tres meses gratis y comprobar que el catálogo no tiene nada que envidiar a Spotify. Sí, incluido el último de Taylor Swift. Pero, ojo, se actualiza automáticamente tras el período de prueba, costando 9,99€/mes. Aunque lo que es un gol por toda la escuadra al rey del ‘streaming’ es el paquete familiar: solamente 14,99€ mensuales para seis personas

Si quieres que no te cobren pasados los meses de prueba tienes dos modos. Desde la app en los Ajustes tienes que elegir tu Nombre y en el apartado de Suscripcionesseleccionas la opcion Gestionar y cancelas la Renovación automática.

En iTunes tienes que seleccionar en tu perfil las siguientes opciones: Información de cuenta / Suscripciones / Gestionar y, una vez desactivado, le das a Terminado. Eso sí, si quieres usar con más comodidad Apple Music en iTunes tienes que instalar la versión 12.2.1, ya disponible, porque la primera que lanzaron fue una chapuza y creó bastante confusión entre los usuarios.

Al abrir la app te preguntan tus gustos genéricos, que se actualizan según tu biblioteca de iTunes o los corazones que pones a las canciones que vas oyendo. Pero no sé si es por la costumbre del uso de otros servicios, pero el diseño y la usabilidad de la app no es todo lo bueno que a debería

Algunos ejemplos de cosas a mejorar: tardas en descubrir cómo hacer listas y dónde se guardan (compartirlas es imposible, de momento), buscar más canciones de tus artistas es algo confuso al principio y hay un pequeño ‘delay’ con silencio cuando seleccionas una pista. Esto último es tan molesto como algunos menús de opciones larguísimos que copan toda la pantalla.

Las cosas sencillas en Apple Music parecen más complicadas de lo que deberían y se necesitan varios gestos táctiles para opciones básicas. Admito que para ser la primera versión no está tan mal, pero sucede como cuando lanzaron los mapas para competir contra los de Google: estás luchando con el mejor y tienes que dar algo más.

¿Algo más? Ahí es donde vamos ahora…

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Recuperando viejos y olvidados modelos

El nuevo servicio de Apple tiene la función Connect, que resucita el viejo modelo social de Myspace. Puedes seguir a tus artistas favoritos y expertos en música para estar al tanto de todo lo que comparten en su perfil. Funciona como un mini muro de Facebook: fotos, vídeos, likes, comentarios… Nada nuevo bajo el sol.

Algo mejor son las pequeñas listas de recomendaciones en base a tus gustos, que aunque es algo que hace años hacía Last.fm, funcionan muy bien. Apple promete en esto un “toque humano” y no un simple algoritmo, pero yo en una semana no me he quedado deslumbrado por ello. También es probable que mi biblioteca de iTunes sea un auténtico y ecléctico desastre.

Luego están las estaciones de música según grupos o canciones, en lo que los chicos de Apple han imitado lo que hace muchos años ya hacía Real Player (con un estilo actual, obviamente). Pero lo que sorprende es la estación propia de Beats1, gestionada desde Nueva York, Los Ángeles y Londres, con selecciones personales como en la radio tradicional. Un puntazo a favor de los de Cupertino.

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