• Líneas más fluidas para el relevo del GLK.
  • Sólo dos versiones diésel (170 y 204 CV) y pronto un gasolina de 211.
  • Todos con tracción total y cambio automático 9G-Tronic.

La capacidad para renovar la gama de productos de Mercedes parece no tener fin. Apenas unos días después de que en Marca Motor pudiésemos probar los nuevos GLE ahora hemos tenido la oportunidad de conducir la primera silueta del GLC, el SUV que sustituye al GLK.

El GLC se sitúa ahora, como SUV de tamaño mediano, entre el pequeño GLA y el imponente GLE y, como éste, tendrá dos derivaciones: el -digamos- convencional y, ya para 2016, el novedoso GLC Coupé del que tuvimos un avance en el Salón de Shanghai.

Dado que los cánones estéticos tradicionales que caracterizaron al GLK no cuajaron, como tampoco su limitada habitabilidad, Mercedes ha dado un importante cambio de rumbo en esta nueva generación. Como se aprecia perfectamente en las fotos, el GLC se ha entregado a un diseño más sinuoso y redondeado.

Al volante del Mercedes GLC, una nueva esperanza
Con el paquete offroad el GLC gana prestaciones todoterreno.

No sólo las líneas, las proporciones también son nuevas. El GLC gana 12 centímetros que acaban con los problemas de espacio interior y le permiten ganar 80 litros de capacidad del maletero. Como es habitual en los coches modernos, el peso del conjunto, por el contrario, se reduce en alrededor de 80 kilos, 50 de los cuales se deben al proceso de ‘adelgazamiento’ de la carrocería. Todo esto, combinado con el extraordinario coeficiente aerodinámico del vehículo, de 0,31, contribuyen a recortar una media del 19% el consumo respecto al GLK.

La oferta inicial de motores la componen dos diésel de 170 y 204 caballos (GLC 220d y 250d, con precios de 47.900 y 49.900 euros respectivamente), a los que se unirá en breve un propulsor de gasolina de 211 caballos (GLC 250), todos ellos de cuatro cilindros. Los de seis cilindros llegarán a lo largo del año próximo. Todos, combinados con un sistema de tracción a las cuatro ruedas (4Matic) y un cambio automático de nueve velocidades 9G-Tronic.

Todos… salvó el futuro híbrido enchufable, el GLC 350 e que estará disponible a partir de fin de año y que lleva la caja 7G-Tronic Plus en su versión más evolucionada para atender los requerimientos de la conducción híbrida.

En Marca Motor hemos podido probar esta versión tan especial que ofrece una potencia combinada de 306 caballos y acelera de 0 a 100 km/h en 5,9 segundos con un consumo medio de 2,6 litros cada 100 kilómetros gracias a los 34 kilómetros que puede recorrer solo con la energía eléctrica acumulada en sus baterías.

Al volante del Mercedes GLC, una nueva esperanza
El interior del GLC está en la línea con los de los últimos Mercedes.

Todos los Mercedes GLC incorporan de serie el tren de rodaje Agility Control con suspensión mecánica y sistema de amortiguación variable con cinco programas de conducción (Eco, Confort, Sport, Sport+ e Individual). Opcionalmente puede llevar instalada la suspensión neumática y una amortiguación adaptativa regulada electrónicamente (Air Body Control).

Si somos de los que vamos a explorar su potencial en campo, debemos equipar el paquete técnico ‘Offroad’, compuesto a su vez por un máximo de cinco programas (‘Suelo resbaladizo’, ‘Remolque’, ‘Offroad’, ‘Pendiente’ y ‘Balanceo para liberar el vehículo’), cuyas virtudes pudimos comprobar en una zona de pruebas por la que nadie en su sano juicio se aventuraría de no saber previamente que ‘se puede pasar’ por allí.

Lógicamente, el GLC incorpora los últimos sistemas de seguridad de la marca de la estrella, algunos de ellos procedentes de las clases C, E y S. Es el caso del asistente para viento lateral, el detector de falta de atención del conductor y el dispositivo de prevención de colisiones.

Otros elementos interesantes son el control de velocidad con servodirección inteligente y piloto stop&go, el asistente para cruces, el detector activo de cambio de carril y la protección suplementaria de los ocupantes ante una colisión inminente por alcance.
La cámara de 360 grados, además de muy útil para aparcar, también es un elemento de ayuda en la conducción ‘off road’ exigente, cuando el conductor no puede ver qué le espera, por ejemplo, al coronar una pendiente de gran inclinación.

Precios del Mercedes-Benz GLC

GLC 220 d 4Matic……….47.900 euros
GLC 250 d 4Matic……….49.900 euros

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