Quería, de verdad quería, que me gustase la BlackBerry Priv. ¡Como para no desearlo! Al fin y al cabo es unir lo mejor de Android con una BlackBerry. Por desgracia, el último (quizá el último de verdad) intento de la compañía por volver al mercado se queda muy, muy corto. Este es su análisis.
¿Qué es?

Es un teléfono de $700 dólares (sí, $700) fabricado por BlackBerry y el primero capaz de ejecutar Android. Tiene una pantalla de 5,6 pulgadas con un teclado deslizable QWERTY. “Priv” significa “Privacidad” y “Privilegio”, algo que indique que es un dispositivo construido para mantener tu información segura y salvo de miradas indiscriminadas. Debajo del capó monta un Qualcomm 808, 32 GB de almacenamiento y una cámara de 18 megapixeles con estabilización óptica.

BlackBerry Priv, análisis: no se la deseo ni a mi peor enemigo

 ¿Por qué importa?

BlackBerry se está yendo a pique, un proceso que lleva ya varios años en proceso. Sin embargo, y dicho eso, la mera noción de un teléfono BlackBerry ejecutando Android es como mínimo intrigante, excitante incluso. BlackBerry ha desarrollado piezas de hardware muy importante en los últimos años, piezas que siempre se veían lastradas por su sistema operativo, BlackBerry OS, que ni era demasiado bueno para empezar ni tenía las aplicaciones más básicas. Y sí, podías instalar algunas de ellas haciendo side-load desde tiendas de aplicaciones de terceros pero era un proceso incómodo, así que abrirse de lleno al maravilloso mundo de Android es de base una decisión inteligente.

Aunque Blackberry es ahora mismo una sombra de su antigua gloria en formato QWERTY, como mínimo hay que admirarles su empeño en seguir intentando y probando con nuevos diseños. En los últimos años, una gran cantidad de fabricantes se han dado por vencidos y simplemente se limitan a copiar el iPhone. BlackBerry continúa intentando reinventarse a sí misma, eso sí, lo intenta en una prisión con forma de teclado físico que ellos mismos han construido.

Aun así, y en cualquier caso, el movimiento de BlackBerry a Android con la Priv es tardío, demasiado tardío para ganar de nuevo a cualquiera, más si tenemos el precio absurdo que tiene le terminal.

Diseño

BlackBerry Priv, análisis: no se la deseo ni a mi peor enemigo

¿Cómo se pronuncia BlackBerry? Q-W-E-R-T-Y. Priv continúa la herencia tradicional de BlackBerry de intentar a atraer a esa horda reducida pero mística de usuarios HARDCORE que aman los teclados físicos, los mismos que definían a BlackBerry en sus días de gloria. Todo esto a pesar del hecho de que es un diseño completamente anacrónico en una época donde los fabricantes intentan ganarse los favores de los usuarios con teléfonos grandes que se acompañan de enormes y atractivas pantallas táctiles.

Aunque no se nota directamente la primera vez que sujetas el teléfono en tus manos, el teclado deslizable acaba por convertirse en la característica que define toda la experiencia con Priv. Especialmente porque el resto del diseño del teléfono está dispuesto para acomodar esa característica particular. Es más grueso que la mayoría de teléfonos de la competencia. En su defensa, no es tampoco demasiado voluminoso, hasta que deslizas el teclado para escribir.

Sobre ese acto de deslizar tiene unos acabados robustos, que producen cierta satisfacción. El resto de calidad de construcción en el teléfono se siente algo barato, y después de unos días usándolo se siente casi como si la trasera con ese acabado a lo fibra de carbono va a soltarse y desprenderse del terminal.

La pantalla de 2560×1440 es AMOLED y hubiese supuesto un buen toque para el terminal si BlackBerry no le hubiese añadido unos bordes curvados a cada lado. No añade nada a la experiencia global del teléfono y a menudo complica tareas tales como la lectura de texto.

Así como muchos fabricantes se han movido ya a la utilización de puertos como el USB tipo C, con sus ventajas y sus transferencias ultrarrápidas, BlackBerry sigue atrapada en el pasado con el micro USB. El pasado. Ese parece ser el tema recurrente de toda esta reseña.

Usándola

BlackBerry Priv, análisis: no se la deseo ni a mi peor enemigo

De acuerdo, pero ¿qué tal es el teclado de la Priv? Es pequeño, y las teclas pequeñas son a menudo más difíciles de apretar. La sensación se aproxima más a la de aporrear el teclado que a la de escribir elegantemente. Es más, cuando el teclado está extraído, el balance de peso del terminal está demasiado orientado hacia la parte superior como para que pueda escribirse en él con comodidad. Ese mismo peso también dificulta la capacidad de usar la funcionalidad de touchpad que te permite moverte entre las páginas deslizando tu dedo por encima de las teclas. El teclado necesitaría haberse pensado más, es simplemente inútil.

La interacción primaria con el teléfono se ejecuta tal y como debería ser: tocándolo (¡tocándolo!). Priv es, técnicamente, usable. Puede hacer llamadas, comprobar tu correo y buscar direcciones, aunque es algo más dificultoso de lo que debería. La recepción de señal de Priv es sensiblemente peor a la de otros teléfonos que yo haya usado recientemente. Pensaba que los días en los que no había cobertura incluso en exteriores hacía tiempo que habían quedado atrás, pero con Priv han vuelto. El servicio parece venido directamente desde 2009.

Cuando estás conectado a tu operador, Priv se desenvuelve más o menos bien, aunque no tiene la desenvoltura y el buen hacer de teléfonos Android de gama alta como el Nexus 6P (que cuesta menos). La batería dura un día completo, pero si vas a usar el teléfono mucho y muy a menudo, mejor no salgas de casa sin el cargador.

BlackBerry ha tenido el buen juicio de no marear ni estorbar en la experiencia que otorga Android de stock, sin capas añadidas. La interfaz es la de Android 5.1. Eso es genial. BlackBerry te anima a que instales y pruebes aplicaciones como BBM, la misma que muchísimos fans aprendieron a amar. Dicho eso, no tengo ni amigos ni contactos profesionales que sigan utilizando BlackBerry Messenger.

La verdad reliquia, con todo, es BlackBerry Hub, es que es bastante útil aunque se siente algo desfasado. Hub es accesible desde cualquier pantalla arrastrando una pequeña pestañita que aparece en la parte lateral ase la pantalla o apretando durante un segundo el botón de inicio. Hub es el centro de notificaciones, agenda y centro de mensajería de BlackBerry. Conforme vas haciendo login en las diferentes cuentas (Twitter, Google, Facebook…) en el Hub van a pareciendo tanto los mensajes como otro tipo de información. La mejor parte es tener mi calendario solo a un toque de distancia todo el rato. Lo peor es ver todos los mensajes de todas mis plataformas en cascada y de manera agobiante.

BlackBerry Priv, análisis: no se la deseo ni a mi peor enemigo

Ah, por supuesto, deberíamos tratar el tema de la PRIVacidad. BlackBerry está enfocando Priv como un teléfono seguro, que supongo que es algo que tendrá sentido y atractivo para ciertas empresas y algún que otro paranoico. Las características relativas a la seguridad son claramente visibles a través de una aplicación llamada DTEK que monitoriza tu sistema y ajustes. Las buenas noticias es que, sin que yo hiciese nada, DTEK me dio una calificación de EXCELENTE en materia de seguridad, debido sobre todo a mi sentido común a la hora de utilizar un patrón de bloqueo para la pantalla y activando la opción de cifrar los datos del teléfonos. Navegué por varios sitios que sé que están plagados de malware, pero DTEK no hizo nada ni saltó ninguna alarma. ¿Eso significa que DTEK funciona o qué no? No estoy seguro.

En cualquier caso, no tuve ninguna indicación o señal que me hiciese sentir más seguro usando Priv que cualquier otro teléfono, siempre y cuando se apliquen unas medidas basadas en el sentido común. Hubiese sido genial que BlackBerry hubiese empaquetado el mismo nivel de seguridad que en un teléfono Blackphone al mismo tiempo que se mantiene la experiencia nativa de Android, pero eso no lo que ocurre en el caso de Priv. Ni por asomo.

Otra cosa que funciona de manera bastante decente es la cámara. Toma muy buenas fotos en la oscuridad y la interfaz es fácil de utilizar. Mi única queja es que el retardo en hacer autofocus afecta demasiado la experiencia y en cierto sentido la arruina.

Nos gusta

¡Nos gusta Android!

No nos gusta

Estabilidad del sistema desastrosa. Diseño desfasado. Mala recepción de señal

¿Me la compro?

BlackBerry Priv, análisis: no se la deseo ni a mi peor enemigo

No, no es ni para mí, ni para mis amigos ni siquiera para mi peor enemigo. Supongo que existe el tipo de persona que puede querer un teléfono de alta gama que además tenga un teclado, incluso aunque no sea precisamente útil. Otros estarán tranquilos con unan aplicación de “seguridad” excesivamente simple que no hace mucho.

Pero no creo que exista mucha gente que quiera pagar un precio muy alto cuando hay opciones mucho, mucho más baratas. Compra el Nexus 6P.

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